Si tomamos los tres textos bíblicos de este domingo nos encontramos con características similares, ya sea en el ámbito en que se desarrolla la evangelización, es decir, en relación con quienes reciben el mensaje divino, ya sea en quien cumple la misión de profeta, ya sea en Aquél que envía a predicar, a llevar el mensaje de salvación en diferentes momentos de la historia humana.
"Lo único que se necesita para que triunfe el mal es que los hombres buenos no hagan nada." Edmund Burke
10 de julio de 2015
3 de julio de 2015
“Siendo Jesús el Señor de la vida, se nos convoca a proteger la vida temporal como anticipo de la eterna y definitiva”
24 de junio de 2015
”El que vive en Cristo es una nueva criatura: lo antiguo ha desaparecido, un ser nuevo se ha hecho presente”
En la antigüedad, el hombre atemorizado por la furia del mar azotado por el viento, llegaba a tener una actitud casi de veneración, como si se tratara de una divinidad indomable.
19 de junio de 2015
“Dejemos crecer a Jesús en nuestros corazones para aportar siempre frutos buenos”
En la Sagrada Escritura permanentemente se exalta cómo Dios aprecia de manera especial a quien se hace pequeño delante de sus ojos mientras que se rechaza de plano la actitud soberbia del ser humano por la que cree vanamente que lo puede todo y que puede reemplazar a Dios en su vida personal y en la sociedad toda.
10 de junio de 2015
“Por la participación en el sacrificio eucarístico, nos introducimos en el misterio del amor del Hijo hecho hombre que se ofreció en la cruz y continúa haciéndolo en el altar de la liturgia”.
El domingo anterior meditamos sobre el infinito amor de Dios para con el hombre, partiendo del misterio de fe a través del cual se manifiesta como Padre, Hijo y Espíritu Santo.
3 de junio de 2015
“Estamos llamados a vivir la providencia del Padre, a llevar al mundo sin esperanza la misericordia del Hijo Salvador, y a realizar el bien bajo la guía del Espíritu Santo”
Recorriendo las páginas de la Sagrada Escritura nos encontramos siempre con una historia de amor entre Dios y el hombre, entre el Creador y la creatura más amada salida de sus manos, la persona humana.
29 de mayo de 2015
“El Espíritu ilumina para comprender lo que enseña el Señor, y comunica la fuerza de Dios para anunciarlo con valentía y alegría”
En la última cena Jesús les dice a sus discípulos (Jn. 15,26-27; 16, 12-15) que enviará desde el Padre al Espíritu, al Paráclito, es decir, al que consuela, “al Espíritu de la verdad que proviene del Padre”, presente en el misterio mismo de Dios, para dar testimonio de Él, es decir, de la verdad que hace pleno al mismo ser humano.
20 de mayo de 2015
“La convicción de la unión futura con el Señor, si vivimos en su amistad, otorga un sentido diferente a la existencia humana”
En nuestra vida cotidiana comprobamos siempre que la persona humana obra siempre por un fin, sea éste bueno o malo. Este fin o meta a alcanzar es lo primero en la intención de cada uno, aunque lo último a conseguir.
13 de mayo de 2015
“A partir de la amistad que ofrece, el Señor recuerda la necesidad de permanecer en su amor viviendo sus mandamientos”
6 de mayo de 2015
“El Padre nos poda para que crezcamos multiplicando las buenas obras por las que lo amamos a Él y a los hermanos”

En el texto del evangelio leíamos que “el que permanece en mí, y Yo en él, da mucho fruto, porque separados de mí, nada pueden hacer” (Jn. 15, 1-8). Respecto a esta afirmación del Señor, advertimos que Saulo antes de su conversión, estaba separado de Jesús, más aún, llevado por el rechazo y descreimiento, perseguía a los cristianos, con furia y ánimo por aniquilarlos.
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