31 de diciembre de 2013

“Recibamos la familia como designio divino para nuestro crecimiento personal”


Dentro del júbilo propio del tiempo de Navidad, celebramos hoy la Fiesta de la sagrada Familia, que responde al modo de manifestarse por parte de Dios, que no sólo lo hace con su palabra en las Sagradas Escrituras, sino también a través de hechos e instituciones profundamente humanos. 

27 de diciembre de 2013

“El nacimiento del Salvador nos enseña que el Padre todavía espera en el hombre y su respuesta de amor”.


Encontramos una síntesis acotada y precisa de lo que significa la Navidad en la primera oración de esta liturgia eucarística, en la que pedíamos,“Dios nuestro que admirablemente creaste la naturaleza humana y, de modo aún más admirable, la restauraste; concédenos participar de la vida divina de tu Hijo, como Él compartió nuestra condición humana”. 

23 de diciembre de 2013

“Escuchemos los latidos de Jesús en el seno virginal de María, marcando la marcha del tiempo hacia el encuentro con la Eternidad”


José se vio asaltado de dudas y sospechas ante el hecho del embarazo de María con quien estaba comprometido, ya que no se le había revelado lo que iba a suceder en Ella. María tampoco le dio a conocer el anuncio del misterio de la Encarnación del Hijo de Dios en su seno virginal.

20 de diciembre de 2013

La venida intermedia del Señor, sólo la ven los elegidos en sí mismos, y gracias a ella reciben la salvación.


San Bernardo en uno de sus sermones para el tiempo de Adviento nos enseña que “conocemos tres venidas del Señor. Además de la primera y de la última, hay una venida intermedia. Aquéllas son visibles, pero ésta no.

13 de diciembre de 2013

“La grandeza de María Inmaculada nutre nuestra esperanza de llegar a las alturas de la santidad”



En este tiempo de Adviento en el que nos preparamos para hacer “memoria” vívida de la primera venida del Hijo de Dios hecho hombre y que fortalece nuestra vigilante espera de su segunda venida al fin de los tiempos, contemplamos la persona de María Santísima en el misterio de su Inmaculada Concepción que hizo posible precisamente la Encarnación del Hijo del Padre Eterno, haciendo de Ella una digna morada.

4 de diciembre de 2013

“Practicando el bien salgamos al encuentro de Cristo que viene a nosotros”

La vida del creyente transita desde la primera venida del Hijo de Dios en carne humana, hasta la segunda de la que no sabemos ni el día ni la hora.
La memoria del comienzo entre nosotros de la vida de Cristo y la espera de su retorno final,  lo vivimos cada año en el tiempo litúrgico del Adviento que hoy comenzamos, de manera que con la certeza del cumplimiento de lo prometido desde antiguo,  nos dirigimos a la plena realización de su vuelta.

27 de noviembre de 2013

Jesús, el Señor Dios te ha dicho: “Tú apacentarás a mi pueblo Israel y tú serás el jefe de Israel”.

Pedíamos a Dios en la primera oración de esta misa que ya “que quisiste restaurar todas las cosas por tu amado Hijo, Rey del Universo, que la creación entera, liberada de la esclavitud del pecado, te sirva y te alabe eternamente”, entrando nosotros como hijos adoptivos del Padre en su gloria, haciendo realidad lo que cantábamos en el salmo interleccional (121, 1-2.4-5):“Que alegría cuando me dijeron vamos a la Casa de Dios”.

22 de noviembre de 2013

“Vivamos con alegría bajo la mirada divina, para encontrar la felicidad plena y duradera sirviéndolo a Él”.


Pedíamos a Dios en la primera oración de esta liturgia “concédenos vivir siempre con alegría bajo tu mirada, ya que la felicidad plena y duradera consiste en servirte a ti, fuente y origen de todo bien”.

16 de noviembre de 2013

“No es el Señor un Dios de muertos, sino de vivientes, por eso, todos hemos de vivir en Él y para Él”.


Cercanos ya a la finalización del Año litúrgico, los textos bíblicos proclamados nos hablan de la resurrección de los muertos, verdad ésta que forma parte de la  Escatología Cristiana que estudia, además, el destino final del hombre y del mundo, el juicio final, y el retorno de Cristo.

5 de noviembre de 2013

“Sólo el que quiere conocer quién es Jesús, se convierte e ingresa a la vida plena”





En la primera oración de esta misa pedíamos por medio de Jesucristo Nuestro Señor en la unidad del Espíritu Santo: “Dios omnipotente y lleno de misericordia, que concedes a tus fieles celebrar dignamente esta liturgia de alabanza; te pedimos  que nos ayudes a caminar sin tropiezos hacia los bienes prometidos”.