30 de junio de 2016

“Al encontrarse la plenitud divina con su irradiación presente en la verdad de cada ser humano, el Creador se goza en su ser amado y éste encuentra la felicidad plena en la contemplación del Creador”.

Pedíamos en la primera oración de esta misa la gracia  de permanecer siempre en el esplendor de la verdad, que es Dios Nuestro Señor, y que nos hacía exclamar a nosotros, su obra creada más preciada, con el salmo interleccional, “Señor, Tú eres la parte de mi herencia” (salmo 15).

20 de junio de 2016

“En un mundo decadente, en el que el hombre se encierra en su egoísmo, Cristo nos enseña el misterio de la cruz salvadora”.

Escuchamos en el texto del evangelio proclamado (Lc. 9, 18-24), que Jesús oraba a solas, compenetrado en diálogo afectuoso con su Padre, en el Espíritu Santo.

17 de junio de 2016

“Tentados por el maligno digamos como Pablo “Estoy crucificado con Cristo.. y vivo en la fe en el Hijo de Dios, que me amó y se entregó por mí”.

Recorriendo las páginas de la Sagrada Escritura nos encontramos con una historia de amor entre Dios Creador y cada ser humano, criatura suya creada a su imagen y semejanza.

11 de junio de 2016

“Por la resurrección y la vida, Dios ha visitado a su pueblo”


 En el texto del primer libro de los reyes y en el evangelio, queda patente que Dios es Señor de vivientes ya que por su intermedio resucita al hijo de la viuda de Sarepta y al hijo de la viuda de Naím. 

29 de mayo de 2016

“Conociendo Cristo nuestra hambre de Dios, deja a su Iglesia el mandato de proveernos de Él mismo por medio del sacerdocio”.


Centramos hoy nuestra atención en otro misterio de fe que nutre la vida interior del creyente, consolidando la primacía de Jesús en el caminar  del hombre hacia la Casa del Padre.

27 de mayo de 2016

“Acerquémonos a la Santísima Trinidad con fe profunda, glorifiquemos con la alabanza sus tres Personas y recibamos los dones que nos ofrecen”

Hoy la iglesia celebra con gozo el misterio central de la fe que profesa,   el de la Santísima Trinidad. Adora al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, tres personas distintas, ya que cada una de ellas no es ninguna de las otras, pero iguales en dignidad  porque subsisten en una única naturaleza, la divina.

18 de mayo de 2016

“No fuimos salvados para vivir como esclavos de nuestros apetitos desordenados, sino para vivir en la libertad de los hijos de Dios”


Los judíos que vivían fuera de Jerusalén, llamados “de la diáspora”, se habían congregado en este día para celebrar la fiesta judía de Pentecostés.

11 de mayo de 2016

“Creciendo en el deseo de ascender en el seguimiento de Jesús, busquemos una espiritualidad profunda y, en el uso de los bienes temporales, no olvidemos los eternos”.


 Con esta fiesta de la Ascensión del Señor culmina la misión encomendada a  Jesús  por su Padre y Padre nuestro, mientras permaneció con  nosotros. Durante el tiempo litúrgico de la Pascua reflexionamos acerca de la Pasión, muerte y resurrección de Cristo, para llegar  hoy al momento en que retorna junto al Padre pero con su humanidad.

5 de mayo de 2016

”Si somos fieles a la palabra de Jesús, manifestamos que lo amamos y seremos salvados”


Al comenzar esta Eucaristía le pedíamos a Dios nos conceda “continuar  celebrando con intenso fervor estos días de alegría en honor de Cristo resucitado, de manera que prolonguemos en nuestra vida el misterio de fe que recordamos”. 

28 de abril de 2016

“Ante la tibieza frecuente del cristiano resuena lo que proclaman Pablo y Bernabé: “Es necesario perseverar en la fe”.



Pablo y Bernabé (Hec. 14, 21b-27) comunicaban la  Palabra de Dios en los lugares a los que eran guiados por el Espíritu Santo.
A menudo, después del entusiasmo del principio, los cristianos se desalentaban, se sentían sin fuerzas.