9 de agosto de 2018

Vienen de Dios los bienes para esta vida, siendo Jesús, el pan que da “Vida al mundo”, quien comparte su divinidad con los que le son fieles.

En el texto del evangelio de éste domingo en que continuamos proclamando el capítulo seis de san Juan (vv. 24 a 35), le dicen a Jesús “¿Qué obra realizas? Nuestros padres comieron  el maná en el desierto, como dice la Escritura:”Les dio a comer el pan bajado del cielo”.

5 de agosto de 2018

La ausencia de Dios en la vida del hombre lleva a que su corazón gima y se perturbe buscando sin freno lo que no lo satisface en plenitud.


 Durante cinco domingo reflexionaremos sobre el capitulo seis del evangelio según san Juan en el que Jesús se explaya sobre el misterio de la Eucaristía, el pan vivo bajado del cielo, que es Él mismo y, que se ofrece a la humanidad como alimento.

26 de julio de 2018

“Con nuestras obras prolonguemos en el mundo al Cristo que se compadece por las miserias y necesidades de los hombres”



 El profeta Jeremías (23, 1-6) es enviado por Dios al Reino del Sur o Judá, y anuncia la caída de Jerusalén a manos de Babilonia, cuya causa es el estado calamitoso del reino sometido a una sucesión de reyes, pésimos gobernantes-pastores, que no condujeron al pueblo que se les confiara por el camino de la fidelidad a su Dios.

18 de julio de 2018

“Elegidos y enviados al mundo, para predicar a Jesús e invitar a la conversión, anunciamos la grandeza del hombre como hijo adoptivo de Dios”

 En la primera oración de esta misa, recogiendo las intenciones de la Iglesia, decía “Señor Dios, que iluminas a los extraviados con la luz de tu verdad, para que puedan volver al buen camino; danos, a quienes hacemos profesión de cristianos, la gracia de rechazar todo lo que se opone a este nombre y comprometernos con todas sus exigencias”.

13 de julio de 2018

“El evangelizador, perseguido por los malvados y descubriendo su pequeñez, por la gracia del Señor, triunfa en la debilidad humana”.


Recordábamos el domingo pasado que por el pecado del hombre que quiso ser como Dios, había ingresado la muerte en el mundo.

5 de julio de 2018

La plenitud y la grandeza alcanzan a las personas que como discípulos de Jesús, buscan ya la Vida verdadera como anticipo de la futura.

En el salmo interleccional (29, 2) de este día repetimos la antífona que afirma “Yo te glorifico, Señor, porque Tú me libraste”, y es comprensible que nos preguntemos de qué nos liberó Dios. 

28 de junio de 2018

“Como Juan Bautista, evangelicemos a la sociedad de hoy, con la palabra y testimonio de vida, para que cada uno se encuentre con el Salvador”.


 Celebramos este día la solemnidad del nacimiento de san Juan Bautista. Además de Jesús y su madre la Virgen, es el único santo del que la liturgia celebra desde antiguo su nacimiento.  

20 de junio de 2018

“La decisión por conocer y agradar a Dios, será en el creyente grano de mostaza que “crece y llega a ser la más grande de todas las hortalizas”


 En medio de una sociedad que les era hostil, con persecuciones y desprecios continuos por parte de los paganos, los cristianos del comienzo de la Iglesia, vivían profundamente lo que señala el apóstol san Pablo (2 Cor. 5, 6-10) cuando afirma que “Nos sentimos plenamente seguros, sabiendo que habitar en este cuerpo es vivir en el exilio, lejos del Señor”.

13 de junio de 2018

La dureza del corazón y el desprecio a la verdad con que se manejan los asesinos de niños, deja en evidencia su sometimiento al maligno.

San Ignacio de lo Loyola en los Ejercicios Espirituales tiene una meditación muy particular llamada de “las dos banderas”, en la que una es la de Cristo y la otra de Lucifer, mortal enemigo de nuestra naturaleza humana.

8 de junio de 2018

“Adoremos a Jesús Eucaristía, trabajemos para ser dignos de recibirlo hasta que bebamos con Él el vino nuevo en el Reino de Dios”


La liturgia de la fiesta del Corpus nos conduce  desde la fe, no sólo a venerar y adorar este misterio de la presencia real de Jesús Dios y hombre en las especies de pan y vino, sino también a desear experimentar en nosotros los frutos de la redención humana.