21 de noviembre de 2014

“El verdadero sentido de la vida del hombre, consiste en el servicio continuo al Creador de todo bien, fuente de la auténtica felicidad.”

El próximo domingo concluimos el año litúrgico con la solemnidad de Cristo Rey del Universo, para comenzar la semana siguiente uno nuevo con el primer domingo de adviento.

13 de noviembre de 2014

“La sacralidad propia que nos hace templos de Dios por el bautismo, nos convoca a una vida de plenitud en la santidad”.

Hoy celebramos la fiesta de la dedicación de la Basílica del  Santísimo Salvador y de los santos Juan Bautista y Juan Evangelista, más conocida como Basílica de San Juan de Letrán por estar dedicada a los dos santos principales que llevan este nombre.

7 de noviembre de 2014

“Los que mueren en el Señor han alcanzado la felicidad, y “pueden descansar de sus fatigas, porque sus obras los acompañan”.



Recuerda la Iglesia hoy a todos los Fieles Difuntos, y por ellos, se ofrecen oraciones y sacrificios, y se celebra  la Eucaristía diaria, especialmente, en sufragio de sus almas, liberándolas de las penas debidas por los pecados perdonados en la vida terrena.

31 de octubre de 2014

“Hagamos atrayente el mensaje del Evangelio viviendo en plenitud el amor a Dios y a los hermanos”


Los apóstoles, cuando fueron enviados por Jesús  al mundo entonces conocido, para transmitir el evangelio recibido, se hicieron presentes en medio de las gentes de distintos pueblos, diversas culturas, idiomas, religiones y costumbres. 

24 de octubre de 2014

“Reconociendo la dignidad del hombre como “imagen y semejanza de Dios”, démosle a Él lo que es suyo”.

Yo me convenzo cada vez más que resulta peligroso formularle preguntas a Jesús,  sobre todo si se pretende tenderle una trampa como los enviados de los fariseos y los herodianos.

16 de octubre de 2014

“Sabiendo que son muchos los llamados, pero pocos los elegidos, mantengamos firme la esperanza de encontrarnos con Jesús y perseverar en su amistad”

La idea central de los textos bíblicos de este domingo la encontramos en la afirmación final del evangelio (Mt. 22,1-14), el cual asegura con firmeza que “muchos son llamados, pero pocos son elegidos”. Esto podría hacernos pensar si acaso no hay una contradicción interna entre la providencia divina que llama a todos junto a sí y la no realización  concreta de este deseo divino. 

8 de octubre de 2014

“Por no ser fieles al Señor y dar frutos amargos, podemos ser despojados también de los dones recibidos”.



El texto del evangelio (Mt. 21, 33-46) que hemos proclamado, explica y aclara lo que afirma el profeta Isaías (5,1-7) en la primera lectura. La imagen de la viña refiere al pueblo elegido, el de la primera Alianza, tal como lo cantábamos en la antífona del salmo interleccional (79, 9.12-16.19-20) “la viña del Señor es su pueblo”, depositario de las promesas divinas.

1 de octubre de 2014

“Señor, guíame por el camino de tu fidelidad, enséñame porque Tú eres mi Salvador”

En la liturgia dominical en la que proclamamos tres pasajes de la Escritura, encontramos íntima conexión especialmente entre la primera y el evangelio, ya que éste último nos ayuda a comprender el sentido de la primera lectura, mientras que la segunda, que por lo general nos trae las enseñanzas de los apóstoles, considera una temática diferente, aunque puede servir de nexo con las otras dos.

26 de septiembre de 2014

“Convencidos del “para mí la vida es Cristo y la muerte una ganancia”, laboremos en la viña del Señor para recibirlo plenamente al final del día”

El evangelio  o buena nueva que recibimos de Jesús, siempre nos reclama un cambio de mentalidad que transforme nuestra vida haciéndonos fieles seguidores del Maestro. Así nos lo dice proféticamente Isaías (55,6-9) al afirmar que “los pensamientos de ustedes no son los míos, ni los caminos de ustedes son mis caminos –oráculo del Señor-.”

17 de septiembre de 2014

“Jesucristo se anonadó a sí mismo, tomando la condición de servidor mostrándonos el camino de la plenitud evangélica”


La liturgia dominical del tiempo litúrgico “durante el año”, hoy cede su lugar a la Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, que la Iglesia celebra cada año el 14 de septiembre. El origen de esta celebración se remonta al 13 de septiembre del año 335 cuando es consagrada en Jerusalén la Basílica de la Resurrección que había sido construida a instancias del emperador Constantino y de su madre Elena, hoy venerada como santa.