16 de abril de 2014

“Si Cristo ha hecho tanto por mí, ¿qué haré yo por Él?”


En la segunda lectura de esta misa, tomada de la carta de san Pablo a los filipenses (2,6-11) el apóstol recuerda una verdad que es fundamental para entender lo que viviremos estos días de semana santa:

8 de abril de 2014

“Quitado el sudario de nuestro rostro sumergido en la oscuridad, volvemos a ver a Jesús como Salvador, contemplando su misericordia”.

Hemos comenzado este tiempo de cuaresma que ya llega a su fin, caminando en el desierto de la oración y la penitencia para encontrarnos con el Señor e ir profundizando cada vez  más en el conocimiento de su persona y enseñanzas. Pero este itinerario espiritual sólo es posible desde la fe en Jesús en quien nos adherimos cada vez más.

4 de abril de 2014

“He venido a este mundo para un juicio, para que vean los que no ven, y queden ciegos los que ven”.


Hemos proclamado el texto del evangelio (Jn.9,1-41) que refiere a la curación por Jesús del ciego de nacimiento. En el mismo se desarrolla una lucha abierta entre la luz y las tinieblas que se irá agudizando a lo largo de estos días que faltan a la Semana Santa en la que aparecerá el triunfo aparente de las fuerzas del maligno con la pasión y muerte del Salvador.

28 de marzo de 2014

“Recibido el don del agua viva de la gracia y del Espíritu, seamos para los demás “manantial que brota hasta la vida eterna”.


Podemos encontrar el eje de las enseñanzas de este domingo en lo que el salmo 41 proclama: “Mi alma tiene sed de Dios, cuándo llegaré a ver su rostro”. En efecto, el hombre camina en este mundo sediento siempre de plenitud y buscando al mismo tiempo cómo calmar esa sed tan profunda.

No es la sed del agua natural que fluye de la tierra, aunque esta también es necesaria cuando nuestro cuerpo sediento clama por ella, sino sed de vida eterna.

22 de marzo de 2014

“Encontrándonos con el Señor y contemplando anticipadamente su Gloria, sobrellevamos con paciencia las penalidades de este mundo”



El apóstol san Pablo estando encarcelado en Roma escribe a su discípulo Timoteo, obispo de Éfeso, diciéndole “comparte conmigo los sufrimientos que es necesario padecer por el Evangelio” (II Tim.8b-10). Está afirmando que sus padecimientos se originan en la fidelidad a Jesús y a sus enseñanzas y, que todo discípulo de Cristo no puede esperar en este mundo más que persecución y olvido a causa de esa fidelidad al Señor y a su Palabra. 

8 de marzo de 2014

“Siguiendo los ejemplos de Jesús y preparándonos siempre para la lucha espiritual, derrotemos las insidias del espíritu del mal”


1.-El apóstol san Pablo escribiendo a los cristianos de Roma (5,12-19) nos presenta de una manera resumida lo que explican más extensamente el libro del Génesis y el Evangelio de Jesucristo según san Mateo.

4 de marzo de 2014

“No se puede servir a Dios y al dinero”, por eso, “Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el reino de los Cielos”.

Vivimos en una sociedad e inmersos en una cultura que nos conduce al desasosiego permanente, donde no encontramos tranquilidad y mucho menos la paz interior que buscamos.

27 de febrero de 2014

“La santidad de Dios nos interpela y convoca a la santidad de vida".

La idea central que nos presentan hoy los textos bíblicos proclamados, refiere a que Dios nos llama a la santidad de vida.
Y así, en el libro del Levítico (19, 1-2.17-18)  el Señor indica a Moisés que diga al pueblo elegido “Ustedes serán santos, porque Yo, el Señor su Dios, soy santo”. 

20 de febrero de 2014

“La gracia divina nos transforma en moradas dignas de la presencia del Padre”






Por quererlo así Dios, el hombre fue creado a su imagen y semejanza, dignidad que lo distingue radicalmente de toda otra creatura.

14 de febrero de 2014

“Unidos a Jesús mediante una fe profunda, seamos sal de la tierra y luz del mundo”.



Después de referirse Jesús a las bienaventuranzas, en el sermón de la montaña, continúa enseñando a sus discípulos sobre lo que la vivencia de las mismas implica, “ser sal de la tierra y luz del mundo”.