24 de julio de 2014

“Bendito seas Padre porque has revelado los misterios del Reino a los pequeños, a los que siempre te buscan”

El libro de la Sabiduría (12, 13.16-19) que hemos  proclamado en la primera lectura refiere a la omnipotencia de Dios afirmando, que “tu dominio sobre todas las cosas te hace indulgente con todos.

16 de julio de 2014

“Mi palabra no vuelve a mí estéril, sino que cumple la misión que le encomiendo, dice el Señor”


Por medio  de su Palabra, Dios crea el mundo de la nada, colocando toda la creación al servicio del hombre, la creatura más amada por el hecho de ser “su imagen y semejanza”.
Pero por envidia del maligno entró el pecado, de modo que “la creación espera ansiosamente” verse liberada ya que “ella quedó sujeta a la vanidad, no voluntariamente, sino por causa de quien la sometió, pero conservando una esperanza” la de ser “liberada de la esclavitud de la corrupción para participar de la gloriosa libertad de los hijos de Dios.

8 de julio de 2014

“El camino del hombre para encontrar de nuevo su dignidad de hijo de Dios, es el de la pequeñez, a ejemplo de Cristo”


En la primera oración de esta misa  pedíamos a Dios, que ya que por la humillación de su Hijo elevó a la humanidad caída, nos conceda “una santa alegría, para que liberados de la servidumbre del pecado, alcancemos la felicidad que no tiene fin”.

3 de julio de 2014

“La piedra fundante de la Iglesia es “el Mesías, el Hijo de Dios vivo”, a quien debe proclamar siempre Pedro y Pablo ante el mundo”.


Al celebrar hoy a los apóstoles Pedro y Pablo actualizamos la elección que Jesús hizo para el bien de su Iglesia de estos dos hombres, que serían constituidos en columnas visibles de la Iglesia fundada por Él para prolongar su acción salvífica en medio del mundo.

25 de junio de 2014

“Creyendo en la presencia real de Jesús en la Eucaristía, busquémoslo para que sacie nuestra hambre de plenitud”


Con esta fiesta del Corpus Christi, la Iglesia nos invita a reflexionar sobre la presencia de Jesús entre nosotros con su cuerpo, sangre, alma y divinidad, bajo las especies eucarísticas de pan y vino.

20 de junio de 2014

“Creados a imagen y semejanza de Dios, manifestemos al mundo el ser y el obrar trinitario”.

La Iglesia celebra en este día la Solemnidad de la Santísima Trinidad, por eso en la primera oración de esta Eucaristía, pedíamos al Padre “que, en la profesión de la fe verdadera, podamos conocer la gloria de la eterna Trinidad y adorar al único Dios todopoderoso”. Hemos nacido a la fe por el sacramento del bautismo en el nombre de la Trinidad divina. Al rezar recién el Gloria, honramos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

11 de junio de 2014

“El Espíritu Santo viene a habitar en nuestro interior, requiriendo apertura de corazón y disponibilidad ante la acción divina”.

En el tiempo litúrgico de la pascua hemos estado junto a Jesús resucitado escuchando sus enseñanzas que nos introducían  y mostraban el camino de una existencia nueva como bautizados. En la fiesta de la Ascensión el Señor nos prometió no dejarnos solos en nuestro caminar hacia la Casa del Padre.

7 de junio de 2014

“Por el misterio de la muerte y resurrección del Hijo, habitaremos con el Padre si le somos fieles”

Al inicio del tiempo pascual hicimos mención a aquello que Jesús había dicho a sus apóstoles “Vayan a Galilea, allí me verán”. Es en Galilea donde el texto evangélico hace mención hoy del encuentro entre Cristo y los suyos dándoles las últimas instrucciones antes de volver al Padre.

31 de mayo de 2014

“Los misterios que estamos celebrando en honor de Cristo resucitado, han de transformar nuestra vida y manifestarse en nuestro obrar”




En la primera oración de esta misa pedíamos a Dios Todopoderoso que nos conceda “continuar celebrando con amor ferviente estos días de alegría en honor de Cristo resucitado, y que los misterios que estamos recordando transformen nuestra vida y se manifiesten en nuestras obras”.

21 de mayo de 2014

“Caminando en Él, llegamos al Padre, Verdad plena, para participar de la Vida Divina”.


La resurrección de Cristo de tal manera transforma nuestra existencia, que va encontrando siempre un sentido nuevo en el caminar por este mundo. Los textos bíblicos de este domingo nos dicen que nuestra meta es el encuentro con el Padre de Jesús y Padre nuestro, y siendo el Padre y el Hijo una misma cosa, este encuentro se centra también en el Hijo, en el Amor del Espíritu Santo.