28 de enero de 2015

“Dios pasa por el “kairós”,-momento de gracia-, de nuestra historia personal, reclamando una definición de nuestra libertad”

La persona humana es creada a imagen y semejanza de Dios y, desde ese momento está orientada naturalmente a su Creador, constituyendo esa ligazón tan estrecha lo que conocemos como religión.

23 de enero de 2015

“Reconociendo la dignidad del cuerpo, que es para el Señor y su seguimiento, busquemos conocer dónde vive y lo que espera de cada bautizado”

Los textos bíblicos de este domingo señalan cómo Dios viene a nuestro encuentro para hablar al corazón de cada uno, mostrando el camino hacia Él, y por tanto a la vida eterna.

15 de enero de 2015

“En los mandamientos encontramos la senda para ser fieles a la verdad y al amor que provienen del Creador”


Con la fiesta del bautismo de Jesús, concluimos el tiempo litúrgico de Navidad, que se ha caracterizado por destacar las distintas epifanías o manifestaciones del Señor.

9 de enero de 2015

“Engendrados por Dios en el tiempo, somos semejantes al Hijo que en su eternidad fue engendrado por el Padre”


En este tiempo litúrgico de Navidad contemplamos en Jesús su naturaleza humana. Nos hemos sentido movidos por su fragilidad y casi total desamparo en medio de la pobreza del lugar en el que nació, aún sabiendo que es el mismo Hijo de Dios, y por lo tanto revestido del poder divino.

3 de enero de 2015

“En la maternidad de María celebramos la generación de Cristo, origen del pueblo cristiano, ya que el nacimiento de la cabeza incluye en sí el nacimiento de todo el cuerpo”.


Bajo la protección de María Santísima, y dentro de la octava de Navidad, la liturgia nos lleva hoy a contemplar especialmente a la Madre de Jesús, pensando inmediatamente en las bendiciones que el Altísimo quiere derramar sobre cada uno de nosotros, sobre nuestras familias y la sociedad toda a lo largo del Año Nuevo que iniciamos, plenos de la alegría que brota de la contemplación de la Natividad del Dios hecho hombre.

30 de diciembre de 2014

“Supliquemos y recibamos de Cristo la gracia suficiente y la sabiduría necesaria para descubrir lo que significa ser hombre y ser familia”



En este domingo después de Navidad, la Iglesia nos propone a la Sagrada Familia de Nazaret como modelo de familia. De este modo, en una época tan colmada de confusión como la actual, se nos invita a imitar sus virtudes, para que alcancemos plenamente la dignidad de hijos adoptivos de Dios, obrando padres e hijos, desde una  mirada de fe ante todo lo que forma parte de nuestro caminar hacia el Padre.

26 de diciembre de 2014

“Hoy nos ha nacido el Salvador, Luz para el justo y alegría para los rectos de corazón”.

A través de los pasajes bíblicos de la misa que estamos celebrando se nos anuncia que nos ha nacido un Niño, que en las apariencias externas no se diferencia con otros niños recién nacidos, pero que la fe nos asegura que es el Salvador del mundo.

23 de diciembre de 2014

Cantaré eternamente el amor del Señor, ya que Tú has dicho “mi amor se mantendrá eternamente”.

San Pablo, en el texto que acabamos de proclamar (Rom. 16, 25-27), glorifica a Dios y expresa a los cristianos de Roma, -y con ellos a nosotros-, que el misterio de Cristo Nuestro Señor que se ha hecho presente en el mundo, nos afianzará en la fe, y que este misterio de la manifestación de Jesús a los hombres, estaba guardado celosamente en la eternidad divina.

17 de diciembre de 2014

“La alegría de la primera venida del Señor, y su encuentro con nosotros, ha de mantenerse hasta que retorne al fin de los tiempos”.




En el texto del evangelio del día  (Juan 1,6-8.19-28), Juan Bautista, el precursor de Jesús, sigue testimoniando que él es un enviado por Dios para preparar los corazones ante la llegada del Mesías. Su misión consistió en que por medio suyo, muchos creyeran en el Enviado del Padre, abriéndose a la salvación ofrecida a través de una sincera conversión.

10 de diciembre de 2014

“Siguiendo los ejemplos de la Inmaculada, y bajo su continua protección, respondamos libremente al Padre siendo “santos e irreprochables en su presencia, por el amor”.

En este tiempo litúrgico de Adviento en el que transcurre nuestra vida cristiana, la Iglesia nos invita hoy a contemplar la persona de María Santísima, madre de Jesús y madre nuestra, en un signo de predilección divina cual es el ser concebida en el seno de su madre santa Ana, preservada del pecado original y, por lo tanto de cualquier otro pecado, y liberada de cualquier inclinación al mal.