25 de mayo de 2017

“Es preferible sufrir haciendo el bien, si ésta es la voluntad de Dios”, como fruto del amor e identificación con Cristo”

Cantábamos en el salmo interleccional (65) “Todo el mundo cante la gloria de Dios, Aleluya, Aleluya” expresando así el gozo de estar celebrando a Cristo resucitado.

18 de mayo de 2017

“Rescatados del pecado por la misericordia divina, hemos de anunciar las maravillas de Aquél que nos llamó de las tinieblas a su admirable luz”.



 Desde los inicios de la  Iglesia en Pentecostés, los cristianos se centraban en su obrar diario en Jesús el Hijo de Dios hecho hombre. Reconocían que con su muerte y resurrección había rescatado al hombre de su caída elevándolo nuevamente a la vida de la Gracia. 

12 de mayo de 2017

Tener “olor a oveja”, sudorosa o perfumada, es conocer las personas y sus vivencias, para llevarlas a Dios por la comprensión y el consuelo.






 La figura del Buen Pastor y su relación con las ovejas está presente en la Sagrada Escritura ya desde el Antiguo Testamento,  habida cuenta que se trata de una estampa particular en un pueblo pastoril como Israel, de manera que no resulta extraña su mención.

6 de mayo de 2017

“¡Hombres duros de entendimiento, cómo les cuesta creer todo lo que anunciaron los profetas!”


 “¡Hombres duros de entendimiento, cómo les cuesta creer todo lo que anunciaron los profetas!” (Lc. 24,13-35), dice Jesús a los dos discípulos que se dirigen a Emaús, pero que pueden sernos dichas  a nosotros, ya que también se nos hace difícil entrar de lleno en el misterio de Cristo y comprenderlo en su plenitud, especialmente en lo que refiere a  su muerte y resurrección gloriosa.

28 de abril de 2017

22 de abril de 2017

“Identificados con Cristo por una muerte semejante a la suya, asemejémonos a Él por la resurrección”.

El apóstol san Pablo escribiendo a los cristianos de Roma (6,3-11) afirma  en primer lugar, que “si nos hemos identificado con Cristo por una muerte semejante a la suya, también nos identificaremos con Él en la resurrección”.

20 de abril de 2017

Clavado en sus manos y pies, herido el costado y la cabeza, Jesús exclama “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”.

 La  primera oración de esta liturgia del Viernes Santo  recordaba que fuimos liberados de la muerte heredada de nuestros primeros padres por los padecimientos de nuestro Señor Jesucristo, pidiendo a su vez “que ya que somos imagen del primer hombre recibamos de tu gracia la imagen celestial”.

17 de abril de 2017

“Supliquemos que de tan grande misterio, brote para nosotros la plenitud del amor y de la vida”.

Reconociendo en la primera oración de esta misa que nos hemos reunido para celebrar la Cena de Jesús,  Hijo Unigénito de Dios, antes que se entregara a la muerte, en la que confiara a la Iglesia el nuevo y eterno sacrificio, banquete pascual de su amor, pedíamos a Dios nos concediera “que de tan grande misterio, brote para nosotros la plenitud del amor y de la vida”.

10 de abril de 2017

“Jesús abandonado por todos, espera que nos abandonemos a Él en medio de nuestras debilidades y desamparos”


La liturgia de este domingo se abre con la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén  (Mt.  21, 1-11),

5 de abril de 2017

“El pecador “huele mal” por el vicio, es esclavo “con los pies y las manos atados”, sin ver la verdad por “el rostro envuelto en un sudario”.


 Pedíamos a Dios en la primera oración de esta liturgia que su gracia “nos conceda participar generosamente de aquel amor que llevó a tu Hijo a entregarse a la muerte por la salvación del mundo”.